HISTORIA

La fábrica de boinas

Localización

La Encartada se construyó en los terrenos donde existía un antiguo molino harinero, cerca del cauce del río Cadagua, lo que le permitió generar energía hidráulica a través del salto de agua.

En La Encartada se realizaba todo el proceso productivo: desde la carda de la lana hasta la confección final de boinas y paños. Por este motivo, en el interior de sus instalaciones se puede ver todavía hoy cada una de las máquinas implicadas en cada una de las fases productivas -aceitadora, abridora, tres cardas, tres selfactinas de 24 husos, retorcedoras de husos, las tunidoras, una tricotosa, dos telares “Jacquard” para mantas y bufandas-. Estas máquinas eran accionadas por una turbina movida por la fuerza del agua, que conectada a una dinamo generaba la fuerza eléctrica que ponía en marcha un sistema de embarrados y correas que conectan con todas las máquinas de la fábrica.

Fuente: Fundación Museo La Encartada.

La fase productiva de las boinas y paños consistían básicamente en: la preparación y carda de la lana, la hilatura, la tejedura, la confección, el batanado y el tinte. Las materias primas básicas eran la lana -originariamente de Salamanca y posteriormente de Australia- y el tinte.

La Encartada llegó a tener hasta 200 trabajadores en su momento de máxima expansión, la mayoría eran mujeres y el oficio se transmitía de generación en generación.

Fuente: Fundación Museo La Encartada.

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