Los precursores: Conferencia de Estocolmo
En 1972 el medio ambiente se convirtió en un asunto de interés esencial para Naciones Unidas. Ese año se celebró en Estocolmo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano. Sin embargo, en los años siguientes, las actividades encaminadas a integrar el medio ambiente en los planes de desarrollo no llegaron muy lejos. La naturaleza era una preocupación, pero no un asunto de interés político de primera magnitud.
Se avanzó algo respecto a cuestiones científicas y técnicas, pero se siguió soslayando la cuestión del medio ambiente en el plano político. Al no tomarse las medidas necesarias, se fueron agravando entre otros problemas ambientales el agujero en la capa de ozono, el calentamiento de la Tierra y la degradación de los bosques.
Cuando las Naciones Unidas establecieron la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo en 1983, era evidente que la protección de éste iba a convertirse en una cuestión de gran importancia para el mundo.
Conferencia de Estocolmo
La Conferencia de Estocolmo emitió una Declaración con 26 principios y un plan de acción con 109 recomendaciones. Se fijaron algunas metas específicas: una moratoria de diez años a la caza comercial de ballenas, la prevención de descargas deliberadas de petróleo en el mar a partir de 1975, y un informe sobre los usos de la energía para 1975.
La Declaración de Estocolmo sobre el Medio Humano y sus Principios formó el primer cuerpo de una legislación blanda para cuestiones internacionales relativas al medio ambiente.
