MEDIO AMBIENTE

La Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro

Veinte años después de la Conferencia de Estocolmo y a los diez años de la redacción del Informe de la Comisión Mundial del Medio Ambiente, la Asamblea General de las Naciones Unidas convocó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD). La conferencia se celebró en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992. Fue un momento decisivo en las negociaciones internacionales sobre las cuestiones del medio ambiente y el desarrollo.

En Río hubo 172 gobiernos representados y 108 jefes de Estado y de Gobierno. En la cumbre se definió un nuevo concepto medioambiental, el desarrollo sostenible. Se aprobaron tres grandes acuerdos que habrían de regir la labor futura: el Programa 21, un plan de acción mundial para promover el desarrollo sostenible; la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, un conjunto de principios en los que se definían los derechos civiles y obligaciones de los Estados; y una Declaración de principios relativos a los bosques, una serie de directrices para la ordenación más sostenible de los bosques en el mundo.

Además se abrieron a la firma dos instrumentos con fuerza jurídica obligatoria: la Convención Marco sobre el Cambio Climático y el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Al mismo tiempo se iniciaron negociaciones con miras a una convención de lucha contra la desertificación, que quedó abierta a la firma en octubre de 1994 y entró en vigor en diciembre de 1996.

Cumbre de la Tierra

Uno de los objetivos fundamentales de la Cumbre de la Tierra era lograr un equilibrio justo entre las necesidades económicas, sociales y ambientales de las generaciones presentes y futuras. También se trataba de sentar las bases para una asociación mundial entre los países desarrollados y los países en desarrollo, así como entre los gobiernos y los sectores de la sociedad civil, sobre la base de la comprensión de las necesidades y los intereses comunes.