La salud y seguridad de los consumidores
La Ley General para la Defensa de Consumidores y Usuarios establece que los productos, actividades o servicios que se ponen a disposición de los consumidores y usuarios, no deben suponer riesgo alguno para su salud o seguridad, salvo los usuales y reglamentariamente admitidos en condiciones normales de utilización.
Los reglamentos reguladores del consumo de los productos y servicios fijan los conceptos, definiciones, naturaleza, características y clasificaciones de los mismos. También definen las condiciones y requisitos de las instalaciones y del personal cualificado para producirlos.
Esos reglamentos determinan también los procedimientos usuales de fabricación, distribución y comercialización de productos, especifican los que necesitan autorización expresa por parte de las autoridades para ser comercializados, e indican los que están prohibidos.
Un ejemplo son las listas de aditivos, que están autorizadas y revisadas por el Ministerio de Sanidad y Consumo, dado lo generalizado de su consumo y la gran facilidad de cometer fraude en este producto.Las administraciones han efectuado una adaptación general de sus leyes, disposiciones y reglamentos a lo estipulado por las autoridades comunitarias europeas. Las normas que regulan la producción y comercialización de productos para el consumo directo constituyen un reglamento extensísimo.
Ley del Medicamento
Existen otras disposiciones, de diferente rango, que garantizan la salud y seguridad de los consumidores. Es el caso de la Ley del Medicamento, que tiene como objetivo principal que estos productos sean seguros, eficaces y de calidad, estén identificados correctamente y contengan la información apropiada.
