CONSUMO

Consumidores protegidos

Los consumidores podemos reclamar, quejarnos o presentar denuncias de forma individual a través de los diferentes mecanismos que existen para elevar nuestras quejas. El Gobierno vasco tiene plenas competencias en materia de consumo y la protección de los consumidores se articula desde las Oficinas Municipales de Información al Consumidor, las delegaciones territoriales de Consumo y el propio Gobierno vasco.

Independientemente de estos organismos, cualquier consumidor puede acudir a la justicia ordinaria si considera que ha sido objeto de algún tipo de fraude en relación con la compra de productos y servicios.

El procedimiento esencial que tiene que seguir el consumidor para solicitar la protección oficial es la denuncia directa ante esos organismos, realizando un escrito de queja o cumplimentando la hoja de reclamación oficial.

Hay servicios, entidades y empresas que disponen de un sistema propio de atención a sus clientes, donde se puede reclamar en caso de sentirse perjudicado. Es común en los bancos y compañías aseguradoras. Si se canalizan las protestas por esas vías se puede obtener respuestas satisfactorias de forma más rápida y menos complicada.

Las organizaciones de consumidores son un medio muy eficaz para solicitar el amparo en caso de queja o perjuicio en materia de consumo. Ellas disponen de herramientas técnicas suficientes para gestionar las quejas y tienen los conocimientos adecuados para lograr una correcta gestión de las mismas.

Defensor del Cliente

Las grandes empresas de consumo dependen en gran medida de la buena imagen que tengan de ellas los usuarios. Disponen de la figura del Defensor del Cliente, que funciona con bastante eficacia en casi todos los casos. Si, a pesar de todo, no se obtiene la respuesta deseada ante la reclamación, es recomendable acudir a las vías oficiales.