LENGUA CASTELLANA

Variedades del español

El español no es una lengua uniforme, sino que presenta distintas variedades dialectales. Por un lado, las hablas septentrionales, fundamentalmente castellanas, que se extienden por los dominios que habían ocupado en el pasado las antiguas lenguas leonesa y aragonesa. Por otro, están las hablas meridionales, entre las que se encuentran el andaluz, el extremeño, el murciano, el manchego y, como modalidades ultramarinas, el canario y el español de América (ver t39).

Castellano

Ocupa la zona en la que nació el castellano o por la que se extendió en los primeros siglos de su expansión. Entre los usos vulgares más extendidos en esta región destacan los siguientes:

  • La acentuación del posesivo antepuesto al nombre: mí libro, tú casa.
  • La pronunciación de la -d final de la palabra como una -z: verdaz, Madriz, igual que la c del grupo -ct-: aztor, reztor, pazto.
  • La introducción de una -s en la segunda persona del singular del perfecto simple: salistes, vinistes.
  • El empleo de le (leísmo) para el complemento directo referido a una cosa (este piso le vi ayer), e incluso lo o la por le (loísmo y laísmo).
  • El uso de la forma de infinitivo para la segunda persona del plural del imperativo: ¡Anda, ser buenos y traerme un regalo!

Aragonés

Se mantiene el aragonés –con rasgos castellanos– al nordeste de Huesca y en la Ribagorza. De los rasgos característicos de las hablas aragonesas destacan:

  • La j ante e, i, perdida en castellano, se ha conservado pronunciada como una ch: chelar por ‘helar’.
  • En el norte de Huesca aparece el diptongo donde el castellano tiene : buano, ‘bueno’; cuallu, ‘cuello’.
  • Otros rasgos propios del aragonés, que se mantienen en distinta medida en estas hablas están representados en los siguientes ejemplos: feito, ’hecho’; liapre, ‘liebre’, ayutar, ‘ayudar’; flama, ‘llama’.

Astur-leonés

De la antigua lengua astur-leonesa pervive el asturiano, al que desde el siglo pasado se le ha llamado bable, que agrupa diversas hablas locales:

  • En los dialectos orientales aparece una aspiración en palabras que tenían en latín una f- inicial: hiu, ‘hijo’; hacer, ‘hacer’.
  • Los dialectos centrales son los menos arcaizantes. Su rasgo característico es el plural femenino en -es: casa/ cases, ‘casas’.
  • Los dialectos de occidente son los más vivos. Mantienen los diptongos ei y ou (cantei, cantou). La ll se pronuncia con un sonido que tiene algún parecido con una tsvatse», ‘valle’). Conservan la f- inicial latina que ha perdido el castellano: farina, fiyo.

Rasgos comunes de las hablas meridionales

El español meridional ha adoptado, en general, soluciones más avanzadas que el norteño. Todas las hablas sureñas comparten ciertos rasgos, entre los que destacan dos:

  • La relajación de la pronunciación de -s y -z en posición final de sílaba, que lleva a distintas formas de pronunciación: la aspiración (avihpa); la asimilación a la consonante siguiente (avippa); o la pérdida (avipa).
  • La confusión de -r y -l en situación final de sílaba: cuelpo, mujel, peol.

Hablas andaluzas

El área andaluza es la más diferenciada de las hablas meridionales y la que muestra un mayor sentido de autoafirmación. Tiene algunos rasgos propios como el seseo y el ceceo, y la pérdida de la -d- intervocálica.

  • Con excepción de una franja situada al norte de Andalucía, en el resto del territorio no se distinguen los sonidos que se representan por medio de las letras s, c y z (seseo y ceceo). Así, se pronuncian igual casa y caza.
  • La pérdida de la -d- intervocálica no se limita a las terminaciones de participio, y puede oírse en graná, ‘granada’ o asaúra, ‘asadura’.

En el andaluz pueden distinguirse dos grandes áreas:

  • En la zona occidental (Huelva, Cádiz, Sevilla, Málaga y Córdoba) se aspira la h inicial de las palabras que tenían una f inicial, como harto. Por otro lado, se prefiere el uso de ustedes (ustedes hacen o ustedes hacéis) sobre vosotros.
  • Es oriental la abertura que experimentan las vocales seguidas de una s final de sílaba, que se ha perdido: así, sordos se pronuncia sordO; y pesos, pesO.

Hablas canarias

El punto de partida del español canario y del americano es el andaluz, por lo que las hablas canarias participan de los rasgos del español meridional.

La importancia que tuvo Sevilla en la expansión atlántica hace que aparezcan en Canarias muchos de los rasgos que se consideran sevillanos, como el seseo o la forma ustedes hacen.

El archipiélago canario ha servido de mediador entre el español americano y el peninsular. Por esto han penetrado allí los americanismos con más fuerza que en la Península, como ha ocurrido, por ejemplo, con papa, ‘patata’; guagua, ‘autobús urbano’, etcétera.

Junto a los rasgos que comparte con el andaluz o los tomados del español americano, el canario ofrece muchas particularidades, como las diferentes pronunciaciones que se dan a la ch, tan distintas a la castellana, y, sobre todo, un vocabulario propio donde se manifiesta más claramente su peculiaridad.

Dialectos y hablas

Los dialectos proceden de las diferencias que experimenta una lengua al extenderse por el espacio y el tiempo.Tienen condición de dialecto respecto al español el andaluz, el canario o el castellano de Castilla-León.

El término habla se usa como sinónimo de dialecto, pero refiriéndose particularmente a aquellas variedades en que es menor la diferenciación con respecto a la lengua por ser su extensión más limitada y presentar menos cohesión que el dialecto.

 

Isoglosa

Llamamos isoglosa a la línea imaginaria que abarca en un mapa el territorio en que se da un determinado fenómeno lingüístico.

 

Las hablas extremeñas

La variedad dialectal extremeña presenta rasgos característicos, como los siguientes:

· La aspiración de la h inicial en algunas palabras que en latín comenzaban por f-, como hacha. Esta misma pronunciación se da en Extremadura a la j del español: maho, ‘majo’.

· Restos del leonés como el diminutivo en -ino (chiquinino).

· Palabras características de Extremadura, como bicio, ‘estiércol’; herrete, ‘aguijón’, etcétera.

 

Las hablas murcianas

En las hablas murcianas pueden destacarse particularidades como éstas:

· La existencia de seseo en algunos lugares, especialmente en el área de Cartagena.

· El uso del sufijo diminutivo
-ico.

· Hay palabras características de distintos lugares de Murcia, como asobinado, ‘apoyado, recostado’; corvilla, ‘hoz’, etcétera.

 

Judeoespañol

El judeoespañol o sefardí es la variedad que procede del español hablado por los judíos expulsados de España en 1492. Conserva algunos rasgos propios de la lengua del siglo XV, junto a las evoluciones particulares que ha sufrido este dialecto.

En la actualidad existen pequeñas comunidades de habla sefardí en Marruecos, Israel y Estambul.