La poesía posterior a Garcilaso
- EXTRA: La ascética y la mística
Fernando de Herrera
Fernando de Herrera (1534-1597) apenas salió de su ciudad natal y vivió modestamente de un beneficio eclesiástico.
Tuvo una excelente formación humanista y dedicó su vida a la poesía y a su crítica. Fue, según sus contemporáneos, un poeta muy riguroso consigo mismo y con los demás. Era considerado el mejor poeta de su tiempo después de Garcilaso.
En 1582 publicó una breve colección de poemas, Algunas obras, constituida por sonetos, canciones, elegías y églogas, impregnadas de petrarquismo, neoplatonismo y tradición clásica.
Fernando de Herrera expuso sus ideas estéticas, muy interesantes, en un extenso comentario a las poesías de Garcilaso: las Anotaciones a Garcilaso de la Vega (1580).
Fray Luis de León
En vida de fray Luis sólo se publicaron cinco traducciones de odas de Horacio y de varios salmos.
Obra poética
- Poesía original: la mayor parte está constituida por odas. La oda es una composición de tema muy variado, estrofas cortas y número indefinido de versos, aunque no suele superar el centenar.
- Los temas de las odas de fray Luis son diversos aunque, por lo general, son los propios de la tradición estoica y neoplatónica, con acentos pitagóricos: exaltación de la virtud, dominio de las pasiones, contemplación de la armonía universal creada por un Dios músico o arquitecto.
Obra en prosa
Fray Luis fue uno de los prosistas más admirados de su tiempo. En vida publicó, en castellano, sólo dos obras:
- De los nombres de Cristo es un tratado teológico muy complejo sobre los distintos nombres que da la Biblia a Cristo. Fray Luis pretendió hacer llegar a un público numeroso una obra teológica en lengua vulgar. Se trata de un libro admirable por su prosa y por su contenido.
- La perfecta casada es un comentario moral a unos proverbios de Salomón sobre las mujeres casadas y sus virtudes.
San Juan de la Cruz
San Juan es un poeta que puede explicarse bastante bien dentro de su contexto poético. Para entenderlo no hay más que acudir a Garcilaso, a fray Luis y al Cantar de los Cantares. Y, sin embargo, es un poeta raro y extraño a las tradiciones por su difícil contenido: la mística.
Principales poemas
Sus tres poemas principales se compusieron inicialmente sin comentario alguno. A petición de monjas y frailes, San Juan elaboró el comentario que sirviera de guía para conseguir la unión con Dios.
Los comentarios permiten explicar los símbolos más frecuentes del proceso místico, como el de la noche, las bodas espirituales y la llama.
- Noche oscura:
El libro consta de un poema, un comentario en prosa y un dibujo. El poema consta de liras que, puestas en boca femenina, relatan cómo una joven sale disfrazada de su casa para reunirse con el amado, a quien se entrega totalmente.
?Quedéme y olvidéme,el rostro recliné sobre el amado;cesó todo y dejéme,dejando mi cuidadoentre las azucenas olvidado?
El comentario desarrolla, verso a verso, en cuatro libros, la doctrina del proceso místico de una forma extraordinariamente bien estructurada.
- Cántico espiritual:
Está constituido por un poema escrito en liras y un comentario en prosa.
El poema es una adaptación del Cantar de los Cantares. Como éste, se trata de un poema dialogado entre la Esposa y el Esposo, a quien ella va buscando por montes y valles hasta que logra reunirse con él y entregarse a sus brazos.
- Llama de amor viva:
Es un poema compuesto por seis liras de seis versos. Se trata de una especie de oda a la llama que el poeta siente en su pecho al unirse con la Trinidad.
Poemas menores
Compuso San Juan otros poemas breves, sin comentario, que pertenecen al mismo universo simbólico y místico que los tres anteriores y que se entienden mejor si se conocen los comentarios de éstos.
Fragmento de Llama de amor viva
«¡Oh llama de amor viva
que tiernamente hieres
de mi alma en el más pro-
[fundo centro!
Pues ya no eres esquiva,
acaba ya si quieres;
rompe la tela deste dulce
[encuentro.
¡Oh cautiverio süave!
¡Oh regalada llaga!
¡Oh mano blanda! ¡Oh toque
[delicado
que a vida eterna sabe
y toda deuda paga!
Matando muerte, en vida la
[has trocado».
