LITERATURA

La prosa del siglo XVI

La prosa renacentista, siguiendo los modelos clásicos, fue más moderna e innovadora que el verso. Las nuevas ideas estéticas cuajaron pronto en la prosa didáctica y, más tarde, en la prosa de ficción, que después se llamará novela, en la que convivieron tradiciones medievales y renacentistas.

La prosa didáctica

Diálogos y coloquios

El diálogo entre dos o más personajes que intentan persuadir con la retórica a los otros participantes se utilizó para tratar todo tipo de cuestiones. El tono coloquial y vivo del género era ideal para proporcionar una enseñanza deleitable. Los más apreciados diálogos renacentistas pertenecen a los erasmistas Juan y Alfonso de Valdés.

Historia, mística y ascética

La didáctica de la época exigía a todo tipo de prosa un carácter marcadamente literario, lo que hizo posible que cualquier obra pudiera alcanzar un alto nivel estético.

La historiografía, que era esencialmente narrativa, se permitía pasajes ficticios, como diálogos o pensamientos.

La ascética y la mística (ver t11) tratados en numerosos libros son un caso notable de buena prosa. Destaca Santa Teresa de Jesús.

Santa Teresa de Jesús

Nació como Teresa de Cepeda y Ahumada (1515-1582), en Ávila, y murió en Alba de Tormes. Fundó numerosos conventos y reformó la orden del Carmelo. Escribió, con una prosa culta y popular a la vez, su autobiografía (Libro de la vida), sus experiencias místicas (El castillo interior o Las moradas) y la historia de sus trabajos para fundar conventos (Las fundaciones).

La prosa de ficción

Novela sentimental

Aunque proceden de la tradición medieval, las novelas sentimentales contaron con gran aceptación hasta mediados de siglo. Su sentimentalidad coincide con la de la poesía cancioneril (ver t7) y su prosa es la de las artes medievales de escribir cartas, que se encuentran muy lejos de los ideales renacentistas.

Novela de caballerías

Estos libros proceden de dos grandes ciclos franceses y bretones: el ciclo artúrico (los caballeros del rey Arturo) y el ciclo carolingio (los caballeros de Carlomagno). En España, el libro más importante de este género es el Amadís de Gaula, cuya primera versión conservada es la de Garci Rodríguez de Montalvo, de 1508. El éxito de este libro fue tal que creó un género del que se llegaron a escribir casi un centenar de obras.

Novela morisca

En el momento de mayor tensión con los moriscos de Granada, la literatura idealizó la figura del moro y la confraternización entre ambas razas. El texto que difundió esa moda fue El Abencerraje o Historia de Abindarráez y la hermosa Jarifa.

Novela bizantina

También llamada novela griega o de aventuras. Se trata de narraciones de peregrinación muy bien construidas y escritas, en las que las aventuras se mezclan con la acción amorosa.

El Lazarillo

Con este libro breve arranca la novela moderna, entendida ésta como un relato verosímil de tono realista en el que el carácter del protagonista es producto en buena medida del mundo que le rodea.

La obra, escrita en forma seudoautobiográfica, tiene forma de una carta a un desconocido, «vuestra merced», y narra en su parte más extensa la niñez de Lázaro de Tormes. Está dividida en siete tratados más un prólogo, que sólo se entiende tras la lectura del desenlace.

Estructura

Los tres primeros tratados, los más extensos, siguen las pautas del cuento folclórico. El tema del hambre une a estas tres partes y se desarrolla de una manera gradual.

A partir del cuarto tratado, el autor utiliza la estructura narrativa llamada «en sarta», sin importar el orden de los episodios.

Interpretación

La crítica se mueve entre dos polos: obra esencialmente de burlas y obra de denuncia social.

  • La voluntad artística del autor es innegable:
    • Extraordinario narrador de situaciones y descripciones de caracteres.
    • Conocedor de la retórica clásica.
    • Maneja todos los resortes del humor y la ironía.
  • El autor es claramente anticlerical.
  • Desde el prólogo se plantea una cuestión muy debatida en la época: la virtud frente a la nobleza heredada.

    El autor deja que el lector tome sus decisiones. Ésta es la grandeza del escritor del Lazarillo.

El Lazarillo de Tormes, óleo de Goya pintado hacia 1808.

Fray Luis de Granada

(1504-1588) escribió numerosos tratados para convertir a los pecadores, como el Libro de la oración y meditación, que fue prohibido por la Inquisición.

 

Fray Antonio de Guevara

(c. 1481-1545) fue el prosista más apreciado del Siglo de Oro. Su obra más conocida es Marco Aurelio, biografía, epistolario y discursos del emperador estoico.

 

Novela pastoril

Portada de una edición del Lazarillo de 1587 ( Biblioteca Nacional, Madrid ). Las primeras ediciones conocidas de la Vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades son de 1554, pero debió de haber al menos dos anteriores.

Hacia 1559 se publicaron Los siete libros de la Diana , de Jorge de Montemayor
(1520-1561), músico portugués que escribía en castellano.

Algunos de sus numerosos descendientes fueron Diana enamorada , de Gil Polo (1563), y La Galatea , de Cervantes.

Montemayor convirtió el género pastoril en novela al introducir en La Diana varias historias de amor , de sensibilidad renacentista.

 

La verosimilitud

Desde el «yo» con que se abre la obra, el autor ha querido llevar la ficción narrativa hasta tal límite de verosimilitud que, en vez de firmar la obra, cede su voz al personaje. Así, es Lázaro quien escribe su vida, en «estilo grosero», como corresponde a su calidad social, la más baja.

 

La fecha y el autor

La fecha de composición del texto es incierta. Al final de la obra se mencionan las Cortes de Toledo, que tuvieron lugar en 1525 y 1538. Por la cronología interna del relato parece más probable ésta última.

Es posible que se compusiera en fechas próximas a su publicación.

Su autor es también desconocido, y todos los nombres que se han barajado carecen de fundamento.