La literatura en el siglo XIX. Introducción
El triunfo del liberalismo
La época romántica se inicia con la restauración de las monarquías absolutas que derrotan a Napoleón en 1815 y acuerdan prestarse auxilio frente a posibles revoluciones liberales.
La cultura romántica, vinculada al liberalismo, conecta con los movimientos políticos de su tiempo; en cambio, su exaltación del idealismo y su rechazo de la mentalidad capitalista la distancian de la grandes transformaciones de la época.
El Romanticismo
Orígenes
El Romanticismo tuvo su origen en el movimiento prerromántico Sturm und Drang (Tempestad y pasión), desarrollado en Alemania entre 1750 y 1770, en el que destacan Goethe y Schiller, que inician la superación de la estética neoclásica (ver t62).
Características:
- Individualismo: el arte y la literatura se convierten en expresión del yo, de los sentimientos.
- Irracionalismo: frente al racionalismo ilustrado, el Romanticismo valora todo lo no racional, como emociones, sueños, fantasías...
- Defensa de la libertad: en la política, la moral y el arte.
- Idealismo: los románticos buscarán ideales inalcanzables en todos los aspectos, en especial el amor, lo cual les conducirá inevitablemente al choque con la realidad y al desengaño.
- Nacionalismo: frente al espíritu universalista del neoclasicismo, los románticos valoran los rasgos diferenciales de su país, recuperan su historia, sus costumbres y su cultura.
- Exotismo: el rechazo de la sociedad moderna lleva al romántico a evadirse, a ambientar sus obras en épocas lejanas (Edad Media) o en lugares todavía no dominados por la civilización europea (Oriente, América).
- Espíritu rebelde y juvenil, frente a la madurez racionalista y moderada del neoclasicismo.
Sociedad y cultura en el periodo realista
- La época del realismo comienza como consecuencia del movimiento revolucionario de 1848, cuya novedad fue su carácter democrático, con participación de las masas obreras. Esto provocará el abandono de la revolución por parte de la burguesía, que ahora busca estabilidad y moderación.
- En la segunda mitad del siglo XIX se producen grandes transformaciones sociales: el crecimiento de la industria va asociado a la concentración de la población en grandes ciudades, y al mismo tiempo los países más desarrollados (Inglaterra, Francia) se expanden por todo el mundo, creando grandes imperios coloniales.
La reliquia, de Sorolla, 1893.
El realismo
Entre las características del realismo (ver t67) destacan las siguientes:
- Imitación del método científico: el escritor intenta que su obra refleje la realidad social de manera exacta y objetiva. La novela se convierte así en un espejo de la vida.
- Presencia de un narrador omnisciente: el autor adopta el papel de alguien que anticipa lo que va a ocurrir, opina, juzga a sus personajes, dialoga con el lector, etcétera.
- Verosimilitud: los argumentos se basan en la realidad cotidiana con personajes comunes. Además, se sitúan en el contexto contemporáneo del autor y del lector.
- Sobriedad: el estilo es sobrio, sencillo, sin complicaciones formales. Como el científico, el escritor busca ante todo la claridad, la exactitud.
- Preferencia por la novela: el realismo se expresa sobre todo por medio de la novela, el género más apto para describir la realidad social.
El naturalismo
Procede de una tendencia novelística desarrollada en Francia a partir de 1871. Fue creada por Emile Zola (1840-1902), quien pretendía que el novelista actuara como un científico.
Se trata de que el novelista estudie a sus personajes y los describa con exactitud científica, mostrando que su conducta obedece a la influencia de la herencia biológica y el ambiente social en que viven.
Para lograr estos objetivos, el escritor naturalista imita el método científico: observación y documentación de ambientes y personajes, comprobación de datos...
El escritor naturalista utiliza descripciones muy detalladas y explica el comportamiento de los personajes apoyándose en la psicología y la medicina. Además, se muestra más audaz en la descripción de los aspectos sórdidos o desagradables de la vida humana.El Romanticismo europeo
Alemania: en las primeras décadas del XIX surge una promoción de valiosos poetas (Novalis, Hölderlin, Heine), novelistas (Chamisso, Hoffman) y dramaturgos (Kleist).
Inglaterra: tuvo también un movimiento prerromántico durante la segunda mitad del XVIII, con poetas como Wordsworth y Coleridge, a los que sucedió la promoción romántica integrada por los poetas Byron, Shelley y Keats, y por el novelista Walter Scott.
Francia: el Romanticismo llegó tarde por el apoyo del Imperio napoleónico a la estética neoclásica. Chateaubriand es el primer escritor romántico francés, y Victor Hugo fue quien proclamó la unidad entre el liberalismo y el Romanticismo.
La libertad romántica
En política, el Romanticismo aparecerá como «el liberalismo en literatura», según Victor Hugo (1802- 1885).
En el terreno moral, los románticos considerarán el sentimiento como única norma de conducta, por lo que defenderán el amor adúltero o el suicidio.
En cuanto al arte y la literatura, rechazarán las normas neoclásicas, buscando ante todo la originalidad, el estilo personal.
El realismo europeo
Francia es la cuna de la novela realista. Honoré de Balzac (1799-1850) escribió la La comedia humana, amplio ciclo que pretende recoger los cambios experimentados por la sociedad francesa. Stendhal (1783- 1842) publicó dos grandes novelas realistas, y Gustave Flaubert (1821-1880) es el autor de Madame Bovary (1857), la obra cumbre del realismo europeo.
En Inglaterra: perviven elementos románticos en novelistas como las hermanas Brontë, Lewis Carroll, Rudard Kipling y R. L. Stevenson. El máximo representante es Charles Dickens (1812-1870).
Rusia conoció un realismo tardío pero importante, dando mayor relevancia a lo psicológico que a la acción narrativa. Destacan Dostoievski (1821-1881), cuyas principales novelas son Crimen y castigo (1868) y Los hermanos Karamazof (1879), y Tolstoi (1828- 1910), autor de Guerra y paz (1865) y Ana Karenina (1875).
Protagonista conflictivo
La novela se convierte en el relato del conflicto de un personaje, que básicamente consiste en el choque entre sus aspiraciones personales y las normas sociales.
De este choque, el protagonista suele salir derrotado, y el escritor aspira a que este conflicto individual tenga un valor representativo, que exprese una problemática social.
