LITERATURA

Las vanguardias

Tras la Primera Guerra Mundial (1914 -1918) surge en Europa una nueva forma de entender el arte. El calificativo de «vanguardias» muestra el carácter combativo de los nuevos movimientos, que se rebelan contra las normas tradicionales. La ruptura total con las anteriores formas de concebir la creación artística y el intento de desligarse de cualquier referencia a la realidad convierten el arte vanguardista en una actividad sólo apta para una minoría selecta. En España, estas nuevas tendencias habían sido anunciadas por el intelectualismo de los novecentistas (ver t32).

Las vanguardias en Europa

El futurismo

Surge en 1909 tras la publicación del primer Manifiesto de Filippo Tommasyo Marinetti (1876-1944) y llega hasta después de la Primera Guerra Mundial. Se proclama la superación de la cultura tradicional, se rechaza el sentimentalismo y se aboga por los avances tecnológicos, el belicismo, el dinamismo, la aventura y el deporte.

Marinetti propone el infinitivo como única forma verbal, la destrucción de la sintaxis, la supresión de los adjetivos, adverbios y signos de puntuación y la deshumanización de la obra evitando cualquier referencia personal.

El cubismo

El cubismo literario deriva del arte pictórico de Pablo Picasso y Juan Gris, y consiste en la valoración tridimensional del espacio y en la descomposición geométrica de los objetos, que deben ser mentalmente reconstruidos por el destinatario de la obra.

Los caligramas, creados por Guillaume Apollinaire (1880-1918), reflejan la importancia de los aspectos visuales en la literatura: por medio de la disposición de los versos y de la técnica del colage se reconstruye un dibujo al que alude el contenido del poema.

El reloj, poema caligráfico de Apollinaire.

El surrealismo (o superrealismo)

Creado por André Breton (1896-1966), es el movimiento de vanguardia de mayor importancia y prácticamente el único que se ha mantenido vivo a lo largo del tiempo.

El surrealismo proclama la liberación del hombre y de su actividad creadora a través de la exploración de los sueños y del mundo desconocido del inconsciente.

Ligado al psicoanálisis de Freud, el surrealismo intenta explicar los mecanismos del pensamiento a través de la escritura automática, es decir, la que se realiza sin el control de la voluntad.

Se produce de este modo la ruptura de cualquier vínculo lógico, la mezcla de conceptos que la conciencia mantiene aislados y la entrada de imágenes oníricas, metáforas atrevidas, etcétera.

Las vanguardias en España

Las vanguardias europeas también tuvieron su representación, si bien con matizaciones.

Algunos movimientos, como el futurismo, apenas llegaron a cuajar, mientras otros se desarrollaron con mayor intensidad (creacionismo) o sufrieron importantes adaptaciones (surrealismo). Incluso se inventó algún «ismo» nuevo, como el ultraísmo.

Las nuevas inquietudes vanguardistas llegan de la mano de Ramón Gómez de la Serna y José Ortega y Gasset (ver t32).

El ultraísmo

Es un movimiento vanguardista de origen español, creado por Guillermo de Torre en 1919, a partir del futurismo, cubismo y creacionismo.

La sede del movimiento es el Café Pombo, y las revistas que le sirven de vehículo son Cervantes y Ultra, entre otras. Se considera que en 1923 este movimiento ya está extinguido.

Propugna el maquinismo, lo deportivo, la falta de signos de puntuación, la ausencia de rima y de enlaces sintácticos, la disposición visual de los versos, la valoración subjetiva de la metáfora, la supresión del sentimentalismo y la subjetividad, etcétera.

El surrealismo

Los poetas llegan al surrealismo a través de sus experiencias creacionistas o ultraístas.

Los principales poetas surrealistas españoles son José María de Hinojosa y Juan Larrea, que modificarán la literatura española con la introducción de este movimiento.

Ramón Gómez de la Serna

Preocupado por crear un ambiente cosmopolita y moderno, Gómez de la Serna (1888-1963) funda en 1915 una tertulia en el Café Pombo, que se convierte en la sede del nuevo arte de vanguardia.

Su extensa producción literaria comprende novelas, ensayos, biografías, teatro, etcétera. Pero lo más destacable y meritorio de Gómez de la Serna es la introducción de las vanguardias europeas en España y la invención de un nuevo género literario: la greguería.

Greguerías

La greguería es una sentencia ingeniosa y en general breve que surge de un choque casual entre el pensamiento y la realidad. El inventor la define esquemáticamente del modo siguiente:

Metáfora + Humor = Greguería.

Las cuatro características básicas que definen la greguería son brevedad, ingeniosidad, humorismo y sorpresa.

Ensayos y biografías

El ambiente madrileño se convierte en el tema central de su producción ensayística.

Son también destacables las novedades del arte de vanguardia recogidas en Ismos (1931) y las biografías dedicadas a personalidades, como Oscar Wilde (1921), Goya (1928), etcétera.

Ramón Gómez de la Serna, fotografiado por Alfonso en el Café Pombo (años treinta). BIBLIOTECA NACIONAL, MADRID.

El dadaísmo

Creado por Tristan Tzara (1896-1963) alrededor de 1916, fue un movimiento fugaz, pero de vital importancia, porque sentó las bases del surrealismo.

Para conseguir la liberación mental del «yo» creador, el poeta dadaísta se sirve de la espontaneidad, el azar, la ruptura de la lógica y la escritura automática.

 

El creacionismo

Su fundador fue el chileno Vicente Huidobro
(1893- 1948). En su manifiesto, Non serviam (1914), aboga por la autonomía completa del poema, el cual debe huir de cualquier representación o imitación de la realidad para crear su propia realidad mediante la supresión de lo anecdótico y la importancia de la imagen sorprendente.

 

Juan Larrea

(1895-1980) nació en Bilbao. Sus primeros poemas, publicados en las revistas Grecia y Cervantes, son marcadamente ultraístas. Su amistad con Vicente Huidobro en París le lleva a conocer de cerca el movimiento creacionista. Su obra, escrita en español y francés, se conoció en España gracias a la Antología de Gerardo Diego.

 

José María de Hinojosa

(1904-1936), conoció el surrealismo durante su estancia en París (1925- 1926). Fruto de sus experiencias surrealistas es La flor de California (1928). Sus otros poemas se inscriben en el neopopularismo y la poesía pura. Hacia 1930 abandona la literatura, se introduce en el mundo de la política y se presenta a diputado por el partido conservador en las elecciones de 1936.

 

El efecto sorpresa

El efecto sorpresivo de las greguerías se obtiene a través de:

· La asociación visual de dos imágenes: «La luna es el ojo de buey del barco de la noche».

· La asociación de sonidos: «Las gallinas son tartamudas ».

· La inversión de una relación lógica: «El polvo está lleno de viejos y olvidados estornudos».

· La asociación libre de conceptos contrapuestos: «Lo más importante de la vida es no haber muerto».