LITERATURA

La gran poesía medieval italiana. El cuento en la Edad Media

Las tres grandes figuras que la literatura italiana aporta a la cultura medieval europea anuncian ya el nuevo espíritu renacentista. Dos son poetas: Dante, que encierra en su gigantesca obra toda la época que está finalizando, y Petrarca, que inaugura la sensibilidad poética moderna. Boccaccio, por su parte, culmina uno de los géneros más apreciados en la Edad Media, la narración breve.

Orígenes de la poesía italiana

Existe una larga tradición poética italiana anterior a Dante:

  • Poesía religiosa franciscana: Cántico de las criaturas de San Francisco de Asís (1182-1226) y Iacopone da Todi (1230-1306).
  • Escuela siciliana: poesía cortesana de la primera mitad del s. XIII,muy influida por el estilo cortés trovadoresco.
  • Dolce stil novo, escuela poética florentina de la segunda mitad del s. XIII que supera el esquema cortés con un mayor análisis psicológico: Guido Guinizelli (1235-1276) Guido Cavalcanti (1250-1300).

Dante y la Divina Comedia

El florentino Dante Alighieri (1265-1321) participó activamente en las luchas políticas de su tiempo, lo que le costó el destierro de su ciudad natal. Fue un activo defensor de la unidad italiana. Escribió varios tratados en latín sobre literatura, política o filosofía.

En italiano escribió poesía amorosa (Rime) y la Vita nuova, en la que relata en prosa, intercalando poemas, su gran amor por Beatriz, conocida de niña y muerta muy joven. Por su estilo e ideas (Beatriz es una donna angelicata), estas obras se encuadran en el dolce stil novo.

La Divina Comedia, compuesta entre 1307 y 1321, es una de las obras maestras de todos los tiempos. En las tres partes del poema, escritas en tercetos encadenados, Dante narra un alegórico viaje al mundo de ultratumba. En el infierno y el purgatorio le sirve de guía el poeta Virgilio (ver t48) y en el paraíso, su amada Beatriz.

A través de quienes va encontrando, condenados o beatificados, Dante nos resume la historia de la humanidad y expresa la visión medieval del mundo, con sus problemas sociales, políticos y religiosos. Además, no puede ocultar su propia emoción ante los dramas de sus semejantes, anticipando el humanismo renacentista.

Encuentro de Dante y Beatriz en el purgatorio, según ilustración de Salvador Dalí para la Divina Comedia

Petrarca: humanismo y poesía

El escritor toscano Francesco Petrarca (1304-1374) es ya un hombre moderno por su inquietud intelectual. Su vida se caracterizó por sus constantes viajes entre Francia e Italia. En 1340 fue coronado de laurel como poeta en Roma.

Está considerado el padre del humanismo, movimiento cultural basado en la recuperación de la Antigüedad, que será la base ideológica del Renacimiento. Fue un gran estudioso de los autores de la antigua Roma y escribió además numerosos libros en latín: tratados filosóficos y religiosos, obras históricas y poesía lírica y épica.

Sin embargo, es aún más importante su obra en italiano. En su Cancionero recogió y ordenó sus poesías de amor, dedicadas a Laura, a quien, como Dante a Beatriz, amó con un amor imposible truncado por una temprana muerte. La hondura de la indagación en sus sentimientos y la perfección formal y métrica de su estilo tendrán una gran influencia en la lírica europea posterior, especialmente en la renacentista (ver t55).

El cuento en la Edad Media

Los relatos breves con intención didáctica se denominan ejemplos, apólogos o fábulas, si los protagonizan animales. El gusto medieval los apreciaba mucho, por lo que solían ser incluidos en los sermones de los sacerdotes y recopilarse en libros, como El conde Lucanor de Don Juan Manuel (ver t50).

Los fabliaux son cuentos cómicos franceses, de ambiente urbano y realista. Su única intención es hacer reír, sin propósito moral. Escritos en verso entre los siglos XII y XV, ofrecen una visión veraz de la sociedad medieval,muy alejada del idealismo de la novela cortés.

El nuevo espíritu burgués, ya apreciado en los fabliaux, aparece plenamente en dos grandes autores de finales de la Edad Media.

  • El italiano Giovanni Boccaccio (1313-1375), hijo de un banquero, recibió una esmerada educación y fue un inquieto escritor, que practicó numerosos géneros (novelas en verso y prosa de tema clásico, pastoril, sentimental, caballeresco, etcétera).También fue humanista, amigo de Petrarca y el primer estudioso de Dante. Su obra maestra es el Decamerón (1349-51), en la que un grupo de jóvenes refugiados en el campo para escapar a la terrible peste de 1348 se narran cuentos unos a otros para entretenerse. Los relatos son de muchos tipos, pero los más interesantes son los cómicos de ambientación realista en la sociedad de la época.
  • El inglés Geoffrey Chaucer (1340-1400) viajó por toda Europa en misiones militares, comerciales y diplomáticas. De excelente cultura literaria, fue poeta y dejó incompletos sus Cuentos de Canterbury, recopilación de relatos enlazados por un hilo argumental, el viaje de un grupo de peregrinos de distintas clases sociales. Aparte de los cuentos en sí, también resulta muy sugestivo el marco, es decir, las relaciones y discusiones entre los miembros del grupo.

La donna angelicata

El tópico de la donna angelicata o «mujer angelical» fue creado por G. Guinizelli y perfeccionado por Dante. La mujer es vista como mensajera o símbolo de la perfección espiritual, que puede alcanzarse mediante el amor.A la vez se exaltan ciertos rasgos idealizados de belleza femenina (cabello rubio, piel blanca, ojos claros) que seguirán siendo prototípicos durante siglos.

 

Recursos literarios medievales

El símbolo es la representación de un concepto espiritual mediante un objeto material; la alegoría es un conjunto organizado de símbolos. El concepto de autoridad, es decir, el prestigio de las obras y los autores antiguos, es la base de los tópicos. Son un conjunto de temas o motivos tradicionales de gran prestigio, que realzaban el valor literario de las obras y demostraban la cultura de los autores: el locus amoenus o paisaje primaveral idílico, el ubi sunt o evocación de figuras famosas ya fallecidas, la oposición armas-letras, etc.

 

Fuentes de la cuentística medieval

La mayoría de los cuentos medievales proceden de la tradición grecolatina o india, transmitida ésta última por los árabes y difundida en Europa gracias a traducciones o recopilaciones realizadas en la península Ibérica, como la Disciplina clerical, obra en latín del judío de Huesca Pedro Alfonso (s. XII).