LITERATURA

Novela europea contemporánea.

La vitalidad de la literatura francesa de posguerra se demuestra por el influjo que ha ejercido sobre el resto del mundo, primero con el existencialismo y, más tarde, con el nouveau roman. Por otro lado, la globalización de la cultura con los modernos medios de comunicación ha permitido que se conozca a grandes escritores de otros países.

El existencialismo de posguerra

El existencialismo es un vasto movimiento filosófico y cultural que, ante la Europa destruida y la amenaza de la guerra fría, se plantea el sentido o el absurdo de la vida y de la muerte.

  • El gran filósofo Jean-Paul Sartre se valió también de la literatura para divulgar sus ideas. En su novela La náusea (1938), escrita en forma de diario, se expone la angustia vital derivada de que el hombre esté «condenado a ser libre». En sus piezas teatrales, como A puerta cerrada (1945) o Las manos sucias (1947). se ofrece una visión pesimista de las relaciones entre los seres humanos.
  • Simone de Beauvoir (1908-1986), compañera de Sartre y teórica del feminismo (El segundo sexo, 1949), es una notable novelista (Los mandarines, 1954), autora además de una excelente autobiografía.
  • Albert Camus, quizá el mejor de los escritores de esta época, explora el absurdo de la condición humana en las novelas El extranjero (1942) y La peste (1947), los dramas Calígula (1938) y Los justos (1950), o el ensayo El mito de Sísifo (1942).

    Otros autores destacados son Jean Genet (1910-1986), con un pasado de delincuente y pederasta, que escribió Diario de un ladrón (1949) y violentas piezas teatrales, el novelista y poeta Boris Vian (1920-1959), símbolo del París existencialista y de la cultura francesa de posguerra, y Julien Gracq (1910), autor de El mar de las Sirtes (1951).

 

Albert Camus (1913-1960), en una foto de H. Cartier-Bresson. De humilde familia, nació en Argelia y fue casi autodidacta. Protagonizó una sonora polémica con Sartre y recibió el premio Nobel en 1957, poco antes de morir en accidente de automóvil.

Del nouveau roman hasta hoy

En los años cincuenta surge un nuevo grupo, el nouveau roman, cuya narrativa experimental elimina todos los rasgos de la novela tradicional (realismo, acción, personajes, mensaje), para centrarse en un punto de vista, con notable influjo cinematográfico.

  • Alain Robbe-Grillet (1922), teórico del movimiento, construye sus claustrofóbicas anti-novelas (El mirón, 1955; La celosía, 1957) sobre puras descripciones.
  • Otros miembros son N. Sarraute (1902), M. Butor (1926; La modificación, 1957), C. Simon (1913; La ruta de Flandes, 1960), o M. Duras (1914-1985; Hiroshima, mon amour, 1959; El amante, 1984).

    La narrativa más reciente, dentro de su variedad, ha tendido a recuperar el gusto por el relato. Citemos a M.Tournier (1924), G. Perec (1936-1982), P. Mondiano (1945) y a dos escritores árabes de lengua francesa T. Ben Jelloun (1944) y Amin Maalouf (1950).

Grandes novelistas europeos del siglo XX

  • Rusia: Máximo Gorki (1868-1926) combina romanticismo y propaganda revolucionaria en La madre (1907). Isaak Babel (1894-1941), autor de Cuentos de Odessa, relata la guerra civil rusa en Caballería roja (1923-25), tema también de la extensa novela El don apacible (1928- 1940), de M. Sholojov (1905-1984). Ya posteriores son M. Bulgakov (1891-1940), que despliega humor y fantasía en El maestro y Margarita (1966), Boris Pasternak (1890-1960), gran poeta y autor de la famosa novela El doctor Zhivago (1957) y el disidente A. Solzhenitsin (1918; Un día en la vida de Ivan Denisovich, 1962).

Alexander Solzhenitsin.

  • Países escandinavos: a principios de siglo destacan el noruego Knut Hamsun (1859- 1952; Hambre, 1890; Bendición de la tierra, 1917) y la sueca Selma Lagerlöf (1858- 1940; La leyenda de Gösta Berling, 1891; Nils Holgersson, 1901-2). De la posguerra son los suecos P. Lagerkvist (1891-1974) y L. Gustafsson (1931), el finlandés M.Waltari (1902-1979; Sinuhé el egipcio, 1945) y, sobre todo, la danesa K. Blixen (1885-1962), autora de extraordinarios relatos.
  • Polonia: la vitalidad de la literatura de entreguerras queda demostrada en los llamados «tres jinetes»: Bruno Schulz (1892-1942) y sus relatos expresionistas, S. Witkiewicz (1885-1939), también dramaturgo, y W. Gombrowicz (1904-1969: Ferdydurke, 1938; Pornografía, 1960). Ya en la posguerra destacan J. Andrzejewsji (1909-1983; Cenizas y diamantes, 1948) y el escritor de ciencia-ficción S. Lem (1921).
  • Checoslovaquia: antes de la Segunda Guerra Mundial sobresalen: J. Hasek (1883- 1923), con su divertida sátira antibélica Las aventuras del buen soldado Svejk (1921) y K. Capek (1890-1938), de inquietantes visiones futuristas. En la posguerra destacan: el humorismo crítico de B. Hrabal (1914-1997); Trenes rigurosamente vigilados, (1965) y, sobre todo, M. Kundera (1929), uno de los más importantes escritores actuales (La broma, 1967; La insoportable levedad del ser, 1984).
  • Otros novelistas destacados son: el serbio I. Andric (1892-1975; El puente sobre el Drina, 1945), el rumano Mircea Eliade (1907-1986), el holandés H. Mulisch (1927), el belga flamenco H. Claus (1929) y el griego N. Kazantzakis (1885-1979): con Zorba el griego, 1946.

Sartre

Jean-Paul Sartre (1905-1980) estudió psicología y filosofía en París y Alemania. Durante la Segunda Guerra Mundial fue hecho prisionero y tomó parte en la Resistencia. Se hizo muy popular por encarnar el prototipo de intelectual «comprometido»: fundó la influyente revista Les Temps Modernes, y se manifestó siempre públicamente sobre las grandes cuestiones culturales, políticas y sociales. Obtuvo el Premio Nobel en 1964, pero rechazó el galardón.

 

Otros escritores franceses

Bélgica ha dado dos grandes novelistas en lengua francesa: G. Simenon (1903-1989), creador del comisario Maigret e indagador del lado oscuro del hombre, y M.Yourcenar (1903-1987), de sólida cultura como demuestra en sus novelas históricas Memorias de Adriano (1951) y Opus nigrum (1968).También J. Giono (1895-1970) cultivó la novela histórica (El húsar en el tejado, 1951). Uno de los mayores éxitos de la posguerra fue Buenos días, tristeza (1954), de F. Sagan (1935).

 

Novelistas no europeos del siglo XX

El escritor turco Yashar Kemal (1923) refleja en su novela histórica El halcón (1953) la opresión del pueblo kurdo. La mayor figura de las letras árabes modernas es el egipcio Naghib Mahfuz (1912), premio Nobel en 1988 y autor de una trilogía novelesca sobre las calles de El Cairo. El nigeriano Wole Soyinka (1934), premio Nobel en 1986, escribe poesía en yoruba y novelas (Los intérpretes, 1965; La estación del caos, 1973) en inglés. Entre los narradores hebreos actuales sobresalen Abraham Yehoshua (1936) y Amos Oz (1939).