La renovación teatral en el siglo XX
Teatro simbolista y poético
El propio afán del teatro naturalista por reflejar la auténtica realidad acaba provocando la aparición de elementos simbolistas, como ocurre con las últimas obras de Ibsen o Strindberg. La «verdad interior» de los personajes no puede ser representada, ha de ser evocada o sugerida a través de la luz o de la música, como la poesía simbolista había enseñado (ver t70).
Precisamente en Francia surge el principal grupo teatral del simbolismo, el Teatro de Arte de P. Fort. Otras figuras que contribuyen a esta estilización espiritual son el escenógrafo A. Appia y el teórico Gordon Craig, autor de El arte del teatro (1905).
Autores representativos son el belga Maurice Maeterlinck (1862-1949), autor de Pelleas y Melisenda (1892), ballet con música de Debussy, y El pájaro azul (1909), y el italiano Gabrielle d’Annunzio (1863-1938; Francesca de Rimini, 1901; La hija de Iorio, 1904).Teatro de vanguardia
Un auténtico predecesor es Alfred Jarry (1873-1907), autor de Ubu, rey (1896), obra guiñolesca totalmente antirrealista, repleta de furia y de insultos, que tendrá gran influjo en el teatro dadaísta y surrealista y en Artaud.
El expresionismo (ver t72) tendrá su mejor expresión teatral en Alemania tras la Primera Guerra Mundial. Estas piezas se caracterizan por la mezcla de subjetivismo y denuncia social, por su estructura episódica y por los personajes arquetípicos y grotescos.
Entre sus cultivadores destacan el pintor O. Kokoschka (1886-1980), el politizado Walter Hasenclever (1890-1940; El hijo, 1914; Los hombres, 1918) y, sobre todo, Georg Kaiser (1878-1954; Los burgueses de Calais, 1917; Gas I y II, 1918-20).
Hay que recordar también a director escénico Max Reinhardt, que empleó todo tipo de técnicas futuristas (luces, maquinarias) e inauguró la participación del público en las obras.Luigi Pirandello
Las novedades aportadas por el italiano Luigi Pirandello afectan sobre todo al texto dramático. Su trayectoria comienza con piezas naturalistas de denuncia de los prejuicios burgueses.
A partir de 1918 planteará un teatro basado en la oposición realidad/apariencias, pero no expresado mediante los diálogos, sino por la propia estructura de la obra. Así, en Seis personajes en busca de autor (1921), el dramaturgo discute con los seres que ha creado, que intentan rebelarse contra él.
Otras obras se ambientan también en el mundo del teatro, símbolo de la inautenticidad de nuestras vidas. Como personajes enmascarados, no sabemos distinguir entre lo que somos y lo que aparentamos (Así es si así os parece, 1918). Ante ello, la locura puede ser la única solución (Enrique IV, 1922).Teatro comprometido: Brecht
En la Rusia soviética, la sólida tradición teatral se puso al servicio del proletariado, con los grandes montajes de masas de Meyerhold, como Asalto al palacio de invierno (1920). En Occidente, destacan las figuras de Piscator y Brecht.
Las primeras obras del alemán Bertolt Brecht (1898-1956), que trabajó con Piscator, se encuadran en el expresionismo. Más tarde desarrolla su teatro épico, cuyo único tema es despertar las conciencias ante la injusticia social.
Para que el espectador no se deje arrastrar por la obra, sino que reflexione sobre ella, utiliza el método del distanciamiento. La acción se articula en breves escenas interrumpidas por eslóganes, canciones, poesías, bailes, elementos del music-hall, que remarcan los problemas planteados y fuerzan al espectador a tomar partido.
Fiel a este propósito didáctico, sus obras, ambientadas en el pasado (Madre Coraje y sus hijos, 1937; Vida de Galileo, 1939), en el presente (El señor Puntila y su criado Matti, 1940) o en lugares exóticos (La buena persona de Sezuán, 1940), carecen de solución.
El gran dramaturgo Bertolt Brecht, también notable narrador y poeta, tuvo que abandonar Alemania tras el triunfo nazi debido a sus ideas comunistas. Vivió en Europa y Estados Unidos y llegó a trabajar en Hollywood. A su regreso, se instaló en Alemania Oriental y fundó su propia compañía, el Berliner Ensemble, en 1949.
Dos contrapuestas concepciones teatrales
| Concepcin dramtica | Concepcin pica |
|---|---|
| La escena encarna unos hechos | La escena narra unos hechos. |
| El espectador interviene inmenso en la accin, que absorbe su actividad. | El espectador se sita frente a la accin, que despierta su actividad como observador |
| Se le hace experimentar sentimientos y emociones. | Se le obliga a tomar decisiones. |
| Se opera mediante la sugestin. | Se opera mediante argumentos. |
| El hombre no cambia. | El hombre es cambiado, y cambia lo que le rodea. |
| Cada escena pasa a la siguiente. | Cada escena en s misma. |
| Sucesin lineal sin saltos. | Sucesin curva con saltos. |
| Instintos del hombre. | Motivos del hombre. |
| Pensar determina el ser. | El ser social determina el pensar. |
Teatro poético francés
Cercano al impresionismo está el teatro del gran poeta
Paul Claudel (1868-1955). Sus extensas piezas de
ambientación histórica o exótica (Separación al mediodía,
1905; El anuncio hecho a María, 1912; El zapato
de raso, 1930) reflejan simbólicamente las preocupaciones
religiosas del autor. Edmond Rostad
(1868-1918) es autor del romántico drama en verso Cyrano de Bergerac (1897).
Teatro proletario
Grupo teatral de agitación fundado en 1919 por Erwin Piscator (1893-1966) en Berlín. Con intención claramente política y propagandística, este director utilizaba distintos recursos (rótulos, películas) para lograr el mayor efecto sobre el público en sus montajes de obras clásicas o modernas retocadas en los barrios obreros.
Luigi Pirandello
El siciliano Luigi Pirandello (1867-1936) pasó por grandes dificultades en la primera etapa de su vida (ruina de su familia, enfermedad mental de su mujer), que suscitaron en él un profundo pesimismo. Fue un notable narrador (El difunto Matías Pascal, 1904), pero alcanzó gran éxito sobre todo como dramaturgo. Llegó a tener su propia compañía y recibió el premio Nobel en 1934.
