MÚSICA

El lenguaje musical

La música tiene su propio lenguaje, con el cual se traduce en palabras no sólo el tono, la notación, la escala o la indicación de tiempo, sino también con qué sentimiento debe interpretar el instrumentista. De esta manera, además de los signos que indican las notas, en el ángulo superior de la partitura encontramos una serie de indicaciones en italiano que marcan la intensidad con la que debe ser ejecutada la partitura.

Así, por ejemplo, si encontramos la indicación "pp", debemos tocar pianissimo, muy suavemente. A partir de ahí tendríamos:

  • Piano (p): suavemente.
  • Mezzo-piano (mp): ligeramente suave.
  • Mezzo-forte (mf): ligeramente alto.
  • Y así hasta fortíssimo (ff), muy fuerte.

Pero el lenguaje musical también nos indica si hay que tocar cada vez más alto o más bajo, con un sentimiento dulce, suavemente, o de modo fuerte. Estas variaciones son los matices, y es imprescindible tenerlos en cuenta a la hora de interpretar una pieza musical. No obstante, las indicaciones pueden ser vagas, o pueden interpretarse de diferentes maneras. De la interpretación que el músico haga de las indicaciones del compositor dependerá su calidad como ejecutante.

La Quinta sinfonía

El Ministerio de la Guerra del Reino Unido eligió los primeros compases de la Quinta sinfonía de Beethoven para comunicar radiofónicamente y en clave la movilización de la Resistencia Francesa durante la II Guerra Mundial. Esos primeros compases se traducían en morse como tres puntos y una raya, signos equivalentes a la letra V, inicial de victoria.