MÚSICA

Los grandes instrumentistas

La figura del virtuoso, el instrumentista solista, aparece durante el romanticismo musical, cuando la música adquiere personalidad propia. Al principio, los propios compositores se encargan de tocar su música. En ese contexto destacan dos pianistas, Frederick Chopin y Franz Liszt, y un violinista, Niccoló Paganini.

Con la aparición de las orquestas sinfónicas y los conciertos, composiciones creadas para un instrumento solista al que acompaña la orquesta, los instrumentistas se hacen, junto a los directores de orquesta, protagonistas de la música. A lo largo de los últimos doscientos años, la historia de la música ha avanzado en buena medida en función de la profesionalización y el virtuosismo de los solistas, que además terminan por ofrecer recitales interpretados exclusivamente con su instrumento.

Auditorio del Parque Tecnológico de Miramón, en San Sebastián.

Como pianistas han destacado, entre otros muchos, Daniel Baremboim, Glenn Gould, Mijail Pletnev o Arthur Rubinstein; como violinistas, Pablo Sarasate, Isaac Perlman o Ann Sophie Mutter; violonchelistas como Pau Casals; arpistas, como Nicanor Zabaleta; guitarristas, como Andrés Segovia o Pepe Romero; trompetistas, como Wynton Marsalis; flautistas, como Jean Pierre Rampal, y muchos otros.