HÁBITOS SALUDABLES

Composición de los alimentos

La composición de los distintos alimentos condiciona sus características particulares: sabor, color, textura...

A pesar de la diversidad en su composición, los análisis químicos revelan que todos los alimentos presentan seis grupos de sustancias comunes, denominadas nutritivas, en distinta proporción: hidratos de carbono, lípidos, proteínas, vitaminas, sales minerales y agua. Dentro de las sustancias nutritivas, los hidratos de carbono, lípidos y proteínas constituyen los llamados principios inmediatos.

Las sustancias nutritivas aportan nutrientes a las células para su correcto funcionamiento: agua, minerales, carbono, nitrógeno orgánico, vitaminas, aminoácidos y ácidos grasos esenciales.

Las funciones de los nutrientes son:

  • Función energética.
  • Función estructural o plástica.
  • Función reguladora.

Máximo rendimiento

El cuerpo humano, desde el punto de vista energético, es una de las máquinas más perfectas que existen, ya que es capaz de utilizar el 35% de la energía química contenida en los alimentos.

 

Función estructural o plástica

 

Esta función, de construcción y reconstrucción, la realizan las proteínas, que actúan a diferentes niveles del organismo: desde el molecular hasta el de tejidos y órganos. Los alimentos ricos en proteínas son: leche y derivados, carne, pescado y huevo.

 

Función energética

 

La cumplen sobre todo los hidratos de carbono y los lípidos o grasas. Los primeros se utilizan como fuente energética inmediata, mientras que los segundos actúan como la principal fuente energética de reserva. Algunos alimentos con esta función: cereales, pan, azúcar, aceite y grasas.

 

Función reguladora

 

La llevan a cabo, fundamentalmente, las vitaminas y minerales, que son imprescindibles en la dieta, aunque sólo hagan falta en cantidades mínimas. Regulan los procesos metabólicos esenciales del organismo. Estas sustancias se encuentran en verduras, frutas y hortalizas.