HÁBITOS SALUDABLES

Las enfermedades cardiovasculares

Las condiciones físicas y ciertos hábitos sociales (sedentarismo, tabaco, alcohol, dieta inadecuada), unidos a los aspectos psicológicos o a las características de personalidad, se encuentran siempre presentes y entremezclados en la aparición de determinadas enfermedades cardiovasculares.

Estas enfermedades son la causa mayoritaria de muerte en el Estado español al desembocar a menudo en el infarto de miocardio, pudiendo producir también infartos y derrames cerebrales. Estas patologías afectan cuatro veces más a los hombres que a las mujeres.

El estrés, el tabaco, la obesidad, la hipertensión, el colesterol y el alcohol (en grandes cantidades) aumentan la posibilidad de sufrir un infarto. También existen unos factores psicosociales que aumentan el peligro de que éste se produzca.

La hipertensión afecta a unos cinco millones de personas en el Estado español, aunque sólo la mitad lo sabe. No es una enfermedad, pero implica una mayor posibilidad de sufrir afecciones cardíacas, cerebrales y renales. Consiste básicamente en una presión sanguínea superior a lo normal, lo que supone un gran esfuerzo para el corazón y el resto del sistema circulatorio.

Es más frecuente en hombres hasta los 50 años, edad a partir de la cual su incidencia se iguala en ambos sexos. Influyen en su aparición la herencia y los hábitos insanos (mala alimentación, exceso de sal, alcohol en grandes cantidades, tabaco), pero se ha constatado una mayor frecuencia en personas estresadas, inseguras y/o amenazadas.