NUEVAS TECNOLOGÍAS

Relacionarse en Internet

Aunque en un principio la mayoría de las personas se acercan a Internet en busca de información, muchos son los que después usan la red como medio para relacionarse y conocer a otras personas a través de chats, listas de correo o foros.

Algunas características del proceso comunicativo, que surgen a raíz de la aparición de Internet son:

  • Identidades artificiales estables. La utilización continuada del mismo apodo (nick) significa que un internauta ha adoptado ese nombre como su identidad en Internet, ocultando la propia del mundo real.
  • Dominio de la palabra. Al no darse el componente visual y físico, en la cibersociedad es la palabra la que crea un contexto imaginario compartido. Para paliar la ausencia de elementos del lenguaje no verbal como los gestos y las miradas, se ha extendido el uso de símbolos que expresan sentimientos o estados de ánimo: se conocen con el nombre de emoticones.
  • Similitud con las relaciones cara a cara debido a la rapidez de respuesta en los chats, donde además se valora mucho el ingenio.

En este sentido, la red puede ejercer efectos diversos sobre sus usuarios. Por ejemplo:

  • Contribuye al aislamiento de la persona, si ésta pasa un tiempo excesivo ante la pantalla del ordenador, dejando a un lado los contactos cara a cara con otras personas.
  • Por otro lado puede suponer una manera de ampliar el círculo social si a través de Internet se inician relaciones nuevas.
  • Hay una mayor desinhibición de los miembros de una comunidad virtual con respecto a su conducta en la vida real.
  • Facilita el altruismo y la aportación desinteresada de conocimientos y experiencias en grupos de discusión y trabajo.

Internet como espacio social

La dimensión social de Internet es amplia: propicia el intercambio de conocimientos y experiencias entre personas que, de otra forma, sería muy difícil que se llegaran a conocer. La divulgación de conocimientos individuales en los foros de discusión suele dar como resultado el enriquecimiento de cada uno de los participantes y, en consecuencia, de la comunidad.

Aunque todavía no existen suficientes estudios que lo demuestren, parece que la imaginación se proyecta con mayor facilidad en la comunicación a través de Internet que en otro tipo de interacciones.

Algunas investigaciones indican que las personas más introvertidas se adaptan mejor a este tipo de comunicación, ya que suelen preferir actividades que se realizan de forma privada a interacciones sociales públicas.

Otras ventajas que proporciona Internet como espacio social son:

  • Se trata de un medio para expresar y compartir sentimientos e ideas de una forma sencilla y sin la barrera que a veces constituye el físico.
  • Es un vehículo para conocer gente de cualquier parte del mundo.
  • Ofrece una vía para conocer opiniones y puntos de vista diferentes a los propios.
  • Posibilidad de adoptar otras personalidades. Esta actividad, empleada en su justa medida, permite ahondar en ciertos aspectos de la personalidad de cada uno.

Lenguaje de Internet

La información en la red se organiza en pantallas que equivalen a las hojas escritas. Se tiende a usar un lenguaje más directo y conciso porque por lo general la gente prefiere leer mensajes más breves y resumidos.

Como lenguaje propio, Internet cuenta con los emoticones, símbolos ortográficos que sirven para expresar sentimientos. Otra gran aportación de Internet en este campo son los llamados links o enlaces que te llevan con un simple clic de una página a otra y permiten acceder así a informaciones complementarias.

 

Usuarios en el planeta

Según la Global Reach, más de 513 millones de personas en todo el mundo tienen acceso a la red. De ellos, 180 millones son norteamericanos, 154 millones, europeos y 143 millones, asiáticos. En el otro extremo del ranking se encuentra África, que aporta tan sólo cuatro millones de cibernautas.

 

Gastos en seguridad

El Estado español es uno de los que cuentan con menos seguridad informática del mundo. Según un estudio del Departamento de Electrónica y Computación de la Universidad de Santiago de Compostela, las empresas españolas invierten un 0,1% de su presupuesto en este campo, cuando algunas grandes empresas extranjeras llegan a invertir hasta el 5% (50 veces más) en la seguridad de sus redes informáticas.

El dato resulta preocupante si tenemos en cuenta que sólo en 1999, los costes económicos provocados por los virus en el ámbito mundial llegaron a alcanzar los 13.220 millones de euros.