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La fotografía digital
El funcionamiento de la cámara
Las cámaras digitales en el fondo son muy parecidas en su funcionamiento a las cámaras convencionales que utilizan película. La lente enfoca en el interior de la cámara la luz que llega de la escena. El diafragma es un orificio que permite que pase más o menos luz. El obturador es un mecanismo que permite el paso de la luz durante un tiempo determinado, que se puede hacer mayor o menor.
La diferencia está en la película y en el sensor. En lugar de la película que utiliza la cámara convencional, la cámara digital lleva el sensor de imagen. Cuando se oprime el botón que acciona el obturador de la cámara digital, un medidor mide la intensidad de la luz que atraviesa la lente. El resultado de la medición se utiliza para ajustar la abertura del diafragma y el tiempo de exposición del obturador necesarios para que la fotografía sea correcta. Cuando se suelta el botón, durante un breve tiempo la luz actúa sobre el sensor de imagen. Cada uno de los píxeles que forman el mosaico que forma el sensor acumula una carga eléctrica proporcional a la intensidad de la luz que ha incidido sobre él. Cuanto mayor haya sido la intensidad de la luz que le ha llegado mayor será la carga eléctrica acumulada. Cuando se interrumpe el paso de la luz se genera un número digital que representa ese valor de carga. El conjunto de todas las informaciones que llegan de todos los puntos del sensor se utilizarán para reconstruir la imagen ya sea en una pantalla o sobre papel.
Aunque parezca extraño, los píxeles solo distinguen intensidad de luz y no distinguen color, sin embargo las cámaras digitales obtienen fotografías en color. ¿Cómo puede ser eso?
Los colores de una fotografía se obtienen por combinación de los colores primarios, o sea del rojo, el verde y el azul. Cuando se mezclan iguales cantidades de estos tres colores se obtiene el color blanco. Éste es el sistema que se emplea en las pantallas en color de televisores y ordenadores.

Puesto que la luz del sol está compuesta por luces roja, verde y azul, si se interponen filtros que solamente dejan pasar uno de estos colores delante de los píxeles del sensor de imagen, se puede conseguir captar fotografías en color.
Cada punto capta solamente la intensidad de la luz del color que deja pasar el filtro que tiene delante. Es decir que, un píxel que tiene delante un filtro rojo solamente se entera de la intensidad de la luz roja. Las intensidades de los otros dos colores se calculan por interpolación de los valores de los otros colores captados por píxeles contiguos. Combinando el valor medido para un punto dado con los resultados de las interpolaciones para los otros dos colores se asigna un color al punto dado. Esto supone un número de cálculos enorme, ya que hay que tener en cuenta las mediciones en 8 píxeles vecinos. Por lo tanto, cada vez que sacamos una fotografía se realizan millones de operaciones matemáticas en unos pocos segundos. Este trabajo tan enorme lo realiza un microprocesador.
El número de filtros de luz verde es doble del de filtros de los otros dos colores, porque el ojo humano es más sensible a ese color y por eso es importante que la información relativa a ese color sea más precisa..
