Visor de contenido web Pocos ejemplos ilustran tan bien el proceso de acumulación de materiales y formación de rocas sedimentarias como la evolución del carbón natural. La materia orgánica muerta forma gruesos depósitos de turba, un carbón de escaso poder calorífico. La sucesiva acumulación de nuevos depósitos compacta la turba hasta un quinto de su tamaño original y forma lignito, un tipo de carbón muy común y de mayor poder calorífico. Si la sedimentación continúa, el aumento de peso puede reducir el depósito de carbón a un décimo de su grosor original, con el consiguiente incremento de densidad. En ese caso se habrá formado hulla.