GIZARTE ZIENTZIAK

Tu jefe es tu padre

Judith Gonzalez

Llevo nueve años trabajando en la empresa de mi padre y os quiero contar mi experiencia.

Nuestro día a día en cualquier tipo de empresa siempre conlleva que las emociones estén presentes, evidentemente fruto de las relaciones con otras personas, pero cuando además tu jefe es tu padre, se complican un poco más.

En la mayoría de los casos, cuando comienzas a trabajar para la empresa de tu padre, nada más llegar pasas de ser tú, es decir en mi caso Judith a ser "la hija del jefe". Es complicado a veces quitarte esa etiqueta, ya que parece que estas ahí como se suele decir "puesta por el Ayuntamiento", que tu trabajo no es suficiente pero como eres la hija de... tienes que estar y punto. Al principio te sientes frustrado, porque parece que por mucho que hagas, nunca se va a reconocer tu valía. Pero con los años vas aprendiendo que lo que realmente importa es lo que tú pienses de ti mismo y que el mejor reconocimiento que puedes tener es sentirte orgulloso de tu trabajo, y saber que realmente te has ganado tu puesto.

Hay veces que la gente piensa que por que tu padre es tu jefe estás de acuerdo con todas sus decisiones, pero eso no es siempre así. Hay veces que no estamos de acuerdo con sus decisiones, y además tenemos la suerte de poder decírselo sin tapujos, cosa que igual si trabajaríamos para una persona ajena a nuestra familia, no podríamos hacerlo. También es cierto que puedes llegar a comprenderlo mejor, porque sabes cómo es su forma de ser, incluso como ya sabemos que las emociones son parte del proceso de toma de decisiones, quizás al tener un vínculo familiar por el medio, puedes llegar a comprenderle mejor.

Lo que quizás es más difícil y con los años he conseguido mejorar (aunque todavía me queda mucho por aprender), es saber separar lo laboral de lo familiar. Al principio cuando llegas a casa y estas con tu padre, parece que lo único que te une a él es el trabajo, porque es el tema principal de nuestras vidas, pero poco a poco he ido consiguiendo que nuestras vidas personales sean uno de los temas principales de nuestras conversaciones privadas. Pero lo más difícil de todo ha sido cuando he tenido una discusión familiar, saber controlarme en el trabajo y poder tener una relación de jefe y empleada más o menos normal.

Con todo esto lo único que me queda decir es que estoy orgullosa de haber superado todos estos años a su lado, con sus partes buenas y malas, y que le dedico este post con todo mi cariño y le doy las gracias por haberme dado la oportunidad de haberme dado este trabajo.

¿Vosotros seríais capaces de trabajar para un familiar cercano? ¿Creéis que es fácil separar el mundo laboral y personal trabajando para un familiar?

Nork: Judith Gonzalez.2009/07/21 10:26:33.056 GMT+2
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Erantzunak

Para mí sería muy chungo trabajar con un familiar. Y es que, como se suele decir: donde hay confianza... da asco. Quizá estaría bien en principio, porque si existe cierta complicidad que podría ayudar. Pero luego, una vez fuera del trabajo, desconectar sería difícil, muy difícil. Yo no trabajo con ningún familiar, y creo que estoy muy bien. De esta manera tengo como dos vidas: una la laboral, con amigos, problemas, satisfacciones relacionadas con el mismo y otra familiar y de amigos. Los separo y punto!

Nork: Que chungo.2009/08/04 11:45:25.611 GMT+2

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