Visor de contenido web Hasta la aparición y la popularización de las calculadoras y los ordenadores, para calcular los logaritmos era imprescincible el uso de tablas logarítmicas. Estas tablas estaban optimizadas según las propiedades de los logaritmos, de manera que sólo se indicaba la mantisa (parte marginal) de los logaritmos, y no su característica. Por ejemplo, en la tabla de logaritmos decimales al valor 2 se le hacía corresponder su mantisa 301030. Con ello se podía calcular el logaritmo de
2 (0,301030), de 20 (1,301030), de 200 (2,301030), de
0,2 (-0,69897), etcétera.