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Chichén Itzá: La boca del pozo de los magos del agua
vie, 18 dic 2009 16:19:00 +0100

Yucatán es, simplemente, una península que todo interesado en la civilización maya debería visitar. En el municipio de Tinum, en el estado de Yucatán, hay un emblemático yacimiento arquitectónico con un gran valor histórico. Se trata de la ciudad de Chichén Itzá, que aunque hoy en día solo quedan sus restos, en su día fue uno de los puntos álgidos de Centroamérica. Su nombre proviene de las palabras mayas Chi (boca), Chen (pozo), Itz (mago) y A (agua). De esta manera podemos decir que el nombre de la ciudad sería La boca del pozo de los magos del agua.

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El pozo cobra vital importancia en el nombre de la ciudad ya que en Chichén Itzá se encuentra el primer piso freático de toda la península. Es un cenote de 60 metros de diámetro y de 13 metros de profundidad. Los mayas lo consideraban sagrado porque allí se realizaban ofrendas al dios Chaac, señor de las lluvias. A este pozo se arrojaban frecuentemente mujeres jóvenes y vírgenes, con ropas ceremoniales y enjoyadas. Chichén Itzá fue una ciudad considerada como centro ceremonial, por ese motivo acudían a este cenote a hacer las ofrendas.

Además del cenote sagrado, Chichén Itzá cuenta con monumentales edificios, el más conocido la Pirámide de Kukulcán. Es una pirámide de cuatro lados que culmina en un templo rectangular. Cada lado mide 24 metros de alto y cuenta con una escalinata para acceder al templo superior. En la cara norte de la pirámide, en la base de la escalinata, se pueden contemplar dos cabezas de serpientes emplumadas, símbolos del dios Kukulcán. Como era habitual, toda ciudad maya contaba con un dios, y el que presidía Chichén Itzá se llamaba Kukulcán. Cuenta la leyenda maya que fue una reencarnación de otro Dios llamado Quetzalcóatl. Durante el equinoccio, y para no olvidar a este dios, la pirámide se convierte en escenario de un juego de sombras que crean, junto con el transcurso de la luz del sol, un espectacular efecto visual. Una serpiente parece estar bajando desde lo más alto del templo hasta situarse a los pies de la pirámide. Se trata de la bajada del dios Kukulcán a la tierra.

En el lado oriental de la pirámide nos encontramos con otra gran construcción arquitectónica. Entre los árboles se abre paso El templo de los guerreros, otra pirámide escalonada que conecta con El templo de las mil columnas. A estos edificios se accede por una puerta que recrea mediante las columnas un gran cuerpo de serpiente. Los mayas creían que este reptil era sagrado. También se pueden observar la estatua de un Chac-mool, una escultura que representa a un hombre acostado, apoyado sobre sus codos, con las rodillas dobladas y la cabeza girada 90 grados. Una de las teorías más relevantes sobre esta estatua es que se empleaba para realizar sacrificios sobre ella.

El mundo ha querido otorgar a Chichén Itzá el valor que le corresponde, por lo que en 1988 fue inscrita en el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Además, el 7 de julio de 2007 fue elegida como una de las Nuevas Maravillas del Mundo. Millones de votantes de todos los continentes no pueden estar equivocados, es uno de esos lugares que merece la pena visitar al menos una vez en la vida.

(Fotos: Flickr.com)